Ubuntu 26.04.1 LTS: pruebas reales en mi PC principal

Análisis de Ubuntu 26.04.1 LTS con el logo de Ubuntu y la pregunta qué pasó en mi PC principal

Durante años, Ubuntu fue la respuesta casi automática cuando alguien preguntaba por dónde empezar en Linux. Hoy el panorama es distinto y las críticas hacia las decisiones de Canonical son constantes, por lo que decidí instalar Ubuntu 26.04.1 LTS en mi computadora principal para comprobar si esas quejas tienen fundamento en el uso real. Tras varios días probándolo con dos tarjetas gráficas, tres monitores, sesiones de programación, máquinas virtuales y juegos en Steam, descubrí que sus mayores aciertos están donde menos se comenta, pero sus puntos débiles aparecieron justo cuando necesitaba trabajar bajo presión.

A diferencia de una prueba rápida en máquina virtual, este experimento lo realicé sobre hierro real para evaluar si el sistema puede sostener mi flujo diario. Si prefieres ver las pruebas en acción, las capturas en vivo de los errores de Steam y el momento exacto en que la terminal dejó de responder, aquí tienes el video completo de mi experiencia.

Hardware de pruebas y objetivo del experimento con Ubuntu 26.04.1 LTS

Instalar cualquier distribución Linux y navegar por el escritorio durante diez minutos es sencillo. Lo que realmente separa a un sistema curioso de una herramienta de trabajo es cómo responde cuando conectas múltiples pantallas, compilas código, levantas hipervisores y ejecutas juegos exigentes.

Habitualmente utilizo Fedora como mi sistema operativo principal y mantengo una partición con Windows como entorno secundario. Mi intención no era mudarme definitivamente sin cuestionar nada, sino medir qué tan bien se comporta Ubuntu hoy en día con mi configuración actual:

  • Procesador: AMD Ryzen 5 8600G con gráficos integrados Radeon.
  • Tarjeta gráfica dedicada: NVIDIA GeForce GTX 1660 Super.
  • Memoria RAM: 16 GB DDR5 (con una parte reservada para la gráfica integrada en BIOS).
  • Almacenamiento para la prueba: SSD SATA dedicado de 240 GB.
  • Monitores: Dos monitores de escritorio conectados a la GPU NVIDIA y un monitor portátil conectado a la salida de video de la placa madre.
PC de pruebas con Ryzen 5 8600G, GTX 1660 Super y tres monitores ejecutando Ubuntu 26.04.1 LTS
Configuración real utilizada durante los días de prueba con almacenamiento independiente.

¿Por qué Ubuntu divide tanto a la comunidad Linux?

Para entender el debate actual conviene mirar hacia atrás. Cuando Canonical lanzó la primera versión de Ubuntu en 2004, su meta era clara: lograr que cualquier persona pudiera usar una computadora con Linux sin tener que volverse administradora de sistemas.

Con el paso de los años, la distribución tomó rumbos técnicos que dividieron opiniones. Primero fue el salto al escritorio propio Unity, después el regreso a GNOME y, más recientemente, la adopción firme de los paquetes Snap para distribuir aplicaciones clave del sistema.

Quienes defienden este enfoque destacan la facilidad de mantenimiento y el soporte extendido. Quienes lo critican prefieren alternativas como Debian, Fedora o distribuciones amigables como Linux Mint y Zorin OS, argumentando que Ubuntu sacrifica flexibilidad. Para salir de dudas, descargué la imagen oficial desde la página de descargas de Ubuntu Desktop y puse a prueba la versión de mantenimiento 26.04.1 LTS, que integra correcciones acumuladas, un kernel actualizado y el entorno de escritorio GNOME 50.

Instalación en disco real y un primer tropiezo en el arranque

Preparé la memoria USB utilizando Rufus y ejecuté el instalador gráfico apuntando al SSD SATA de 240 GB. El asistente mantiene esa sencillez clásica que hizo famoso al sistema: elegir idioma, seleccionar el disco de destino y esperar unos pocos minutos sin necesidad de tocar la terminal.

El primer comportamiento extraño apareció justo al terminar la instalación. Al retirar la memoria USB y reiniciar el equipo, la computadora no cargó el gestor de arranque del sistema, sino que entró directamente a la BIOS.

En un segundo reinicio el sistema arrancó sin inconvenientes, aunque el síntoma volvió a presentarse más adelante tras aplicar una actualización del sistema. Siendo justo desde el punto de vista técnico, este mismo SSD SATA de 240 GB ya me había mostrado un comportamiento similar con otras distribuciones, por lo que podría tratarse de un detalle en la detección del disco o de la tabla UEFI de mi placa madre y no necesariamente de un fallo atribuible a Ubuntu.

GNOME 50 y la realidad sobre el consumo de memoria RAM

Al iniciar sesión nos recibe GNOME 50 con la personalización característica de Ubuntu: el dock lateral izquierdo, una tienda de aplicaciones renovada y un panel de configuración directo. Para monitorear el hardware instalé también Resources, una utilidad gráfica muy clara para inspeccionar el uso de CPU, discos y tarjetas de video.

Uno de los mitos más repetidos en foros es que Ubuntu se ha vuelto excesivamente pesado en reposo. Para medirlo con precisión antes de abrir programas pesados, consulté el consumo de memoria directamente en la terminal con este comando, que muestra la memoria total, utilizada y disponible en unidades legibles:

free -h

El resultado me sorprendió para bien: recién iniciado, Ubuntu 26.04.1 LTS consumía alrededor de 1.5 GiB de RAM de los casi 14 GiB disponibles para el sistema (recordando que el resto de mis 16 GB físicos queda asignado a la GPU integrada del Ryzen 5 8600G). Tener cerca de 12 GiB libres desde el arranque demuestra que la gestión de memoria en reposo está bastante bien optimizada.

Consumo de memoria RAM de 1.5 GiB en Ubuntu 26.04.1 LTS recién instalado con GNOME 50
Uso de memoria en reposo recién instalado: 1.5 GiB utilizados y excelente margen disponible.
Aclaración importante: La imagen ISO de instalación pesa aproximadamente 5.9 GB, un tamaño considerablemente mayor que el de otras distribuciones. Sin embargo, no hay que confundir el peso del archivo instalador con la memoria RAM que consume el sistema una vez en marcha.

Paquetes Snap frente a DEB: ¿afectan el uso diario?

No se puede analizar Ubuntu sin tocar el tema de Snap. La polémica surge sobre todo cuando intentas instalar un programa utilizando el gestor tradicional APT y el sistema redirige la orden hacia un paquete Snap sin que lo hayas pedido explícitamente.

Un caso claro ocurre al instalar el navegador Chromium desde la terminal con la instrucción habitual de Debian y Ubuntu:

sudo apt install chromium-browser

Al ejecutar ese comando, APT descarga en realidad un paquete de transición que invoca a Snap para instalar el navegador. Mientras que un paquete DEB tradicional comparte las bibliotecas del sistema operativo, el ecosistema documentado en la guía técnica oficial de Snapcraft empaqueta la aplicación junto con sus dependencias, maneja sus propias actualizaciones y se ejecuta en un contenedor aislado.

Si deseas verificar qué paquetes de este tipo corren en tu equipo y cómo se montan como unidades virtuales de solo lectura (dispositivos loop), puedes revisar la lista de Snaps y el árbol de bloques con estos dos comandos:

snap list
lsblk

Es común que usuarios nuevos se alarmen al ver decenas de entradas loop al ejecutar lsblk, pero no son particiones reales ni discos físicos adicionales; simplemente son los puntos de montaje de cada aplicación empaquetada. En mi experiencia práctica usando Firefox preinstalado como Snap, pude navegar, consultar mi blog y reproducir video en alta definición sin notar lentitud. Entiendo a quienes prefieren tener control absoluto sobre el origen de sus paquetes, pero Snap está lejos de volver inutilizable al sistema.

Controladores NVIDIA, Wayland y configuración con tres monitores

La primera gran sorpresa positiva llegó al revisar el apartado gráfico. En otras distribuciones es habitual realizar pasos manuales tras la instalación para habilitar los controladores propietarios de NVIDIA. Aquí, desde el primer arranque, mi GTX 1660 Super ya estaba plenamente operativa.

Para comprobar qué controlador había cargado el sistema y confirmar que la aceleración por hardware estaba activa, ejecuté la herramienta de diagnóstico de NVIDIA en la terminal:

nvidia-smi

La salida confirmó que el controlador 595.99.02 estaba corriendo sin intervención mía. Además, como mi procesador Ryzen 5 8600G cuenta con gráficos integrados, puse a prueba una configuración multimonitor con doble tarjeta gráfica: dos monitores principales conectados a la tarjeta NVIDIA y un tercer monitor portátil conectado directamente a la placa madre.

Reconocimiento de tarjeta gráfica NVIDIA GTX 1660 Super con driver 595.99.02 y GPU integrada AMD en Ubuntu
Reconocimiento inmediato tanto de la GPU dedicada NVIDIA como de los gráficos integrados de AMD.

Problemas de conexión en caliente y cierres en la pantalla secundaria

Ubuntu reconoció las dos tarjetas gráficas y me permitió trabajar con los tres monitores simultáneamente si encendía la computadora con todo conectado. El inconveniente surgió en un escenario muy común en mi rutina: encender la PC con el monitor portátil apagado y conectarlo a la corriente más tarde.

Cuando conectaba el monitor portátil en caliente, Ubuntu no lograba activarlo correctamente hasta que reiniciaba toda la computadora, algo que en Fedora, sobre este mismo hardware, funciona al instante sin necesidad de reiniciar. A esto se sumó un fallo peculiar: al arrastrar aplicaciones propias del sistema (como la Terminal o Configuración) hacia el monitor conectado a la GPU integrada de AMD y maximizarlas, las ventanas se cerraban de forma repentina.

Para confirmar qué protocolo gráfico estaba gestionando el escritorio en ese momento, consulté la variable de sesión activa desde la consola:

echo $XDG_SESSION_TYPE

El comando devolvió wayland. Aunque las aplicaciones heredadas de X11 siguen funcionando gracias a la capa de compatibilidad XWayland, todavía queda por determinar si esos cierres al maximizar en la segunda GPU provienen de la sesión Wayland, del compositor Mutter, del controlador gráfico o de la combinación híbrida entre AMD y NVIDIA.

Jugar en Ubuntu 26.04.1 LTS: Steam, bibliotecas de 32 bits y Proton

Con el controlador de NVIDIA funcionando, el siguiente paso fue instalar Steam y descargar cuatro títulos para evaluar tanto entregas compatibles de forma directa como juegos de Windows ejecutados mediante la capa de compatibilidad Proton desarrollada por Valve: GTA IV, Bully, Stardew Valley y No Man’s Sky.

Apenas abrí Steam apareció una ventana de error crítica: NVIDIA 32-bit libraries not found. Aunque el escritorio de 64 bits funcionaba de maravilla, el cliente de Steam y muchos componentes que utiliza Proton siguen dependiendo de bibliotecas gráficas de 32 bits.

Error de bibliotecas NVIDIA de 32 bits faltantes al iniciar Steam en Ubuntu 26.04.1 LTS
Advertencia inicial de Steam indicando la ausencia de bibliotecas de 32 bits del controlador gráfico.

Siguiendo la recomendación del propio aviso, habilité la arquitectura de 32 bits en el gestor de paquetes para poder instalar las bibliotecas correspondientes a la rama de mi controlador:

sudo dpkg --add-architecture i386
sudo apt update

Resultados dispares en las pruebas de juegos

Lo desconcertante fue que, inmediatamente después de instalar las bibliotecas de 32 bits y paquetes adicionales de Vulkan, ni GTA IV ni Bully querían arrancar. Tras varios intentos fallidos, decidí apagar el equipo y dejar la prueba para el día siguiente.

Al encender la computadora a la mañana siguiente y abrir Steam sin tocar un solo paquete más, ambos juegos arrancaron a la primera. Mi sospecha principal es que el reinicio completo del sistema terminó de cargar los módulos o bibliotecas que había instalado la noche anterior, aunque al haber aplicado varios ajustes previos no puedo asegurar qué cambio específico destrabó la ejecución.

Juego probado Arranque inicial Resultado tras ajustes y reinicio Observaciones con OBS y jugabilidad
GTA IV Falló al inicio Funcionó correctamente Buen rendimiento jugando y grabando pantalla con OBS.
Bully Falló al inicio Funcionó tras reiniciar El juego abrió, pero el video capturado en OBS quedó muy lento.
Stardew Valley Inició a la primera Sin problemas Experiencia fluida desde el primer minuto sin ajustes extra.
No Man’s Sky Inició a la primera Sin problemas Excelente comportamiento desde el primer intento.

En el caso de Bully, vale la pena matizar que la lentitud severa quedó registrada en el archivo grabado con OBS Studio, por lo que sin mediciones separadas no sería riguroso afirmar si el cuello de botella estuvo en el juego o en el codificador de captura de video. Por su parte, tanto Stardew Valley como No Man’s Sky funcionaron de forma impecable desde el primer intento.

Programación, máquinas virtuales con QEMU y los bloqueos que me preocuparon

Superada la fase de juegos, pasé a lo que realmente define si puedo usar un sistema todos los días: el trabajo pesado. Instalé mis herramientas de desarrollo, incluyendo Antigravity, y en tareas de edición de código el desempeño fue cómodo y equiparable al de cualquier otra distribución moderna.

El verdadero examen de estrés comenzó cuando configuré una máquina virtual utilizando la plataforma de virtualización QEMU/KVM en Linux para instalar Windows 11. Esta es una tarea habitual cuando preparo laboratorios o pruebo entornos de virtualización y servicios locales.

Conforme avanzaba la instalación de Windows 11 sobre el SSD SATA y la máquina virtual compartía los 14 GiB de memoria del sistema con el escritorio, la respuesta general cayó en picada. En medio del proceso, el navegador Brave se congeló por completo hasta que GNOME mostró el diálogo para forzar el cierre o esperar.

Bloqueo de aplicaciones y terminal sin responder en Ubuntu 26.04.1 LTS bajo carga de trabajo
Congelamiento de aplicaciones durante pruebas de carga de disco y memoria con máquinas virtuales.

Lo más delicado es que no fue un incidente aislado durante la virtualización. En otras sesiones cotidianas, ejecutando comandos simples, la propia aplicación de Terminal dejó de responder por completo, y varias ventanas se cerraron solas cuando tenía múltiples programas abiertos simultáneamente.

Además, me topé con dos detalles molestos en el uso diario: el sistema Bluetooth nunca logró detectar mis audífonos Sony WH-CH720N y el selector de energía en Configuración no me permitió activar el perfil de alto rendimiento. Aunque no puedo atribuir todos estos fallos exclusivamente a Ubuntu sin antes auditar a fondo los registros del sistema y la interacción entre las dos GPU, la realidad es que bajo mi configuración actual encontré una fricción que afecta directamente mi trabajo.

Veredicto: ¿para quién recomiendo hoy Ubuntu 26.04.1 LTS?

Después de convivir varios días con el sistema en un escenario real, entiendo mucho mejor por qué genera opiniones tan polarizadas. No creo que el problema real de Ubuntu sean los paquetes Snap ni tener que ejecutar un par de comandos para añadir bibliotecas de 32 bits en Steam; esos son detalles que puedes resolver en diez minutos.

Lo que me impide adoptarlo como mi sistema principal frente a Fedora son los pequeños bloqueos y cierres inesperados bajo carga de trabajo. Cuando estás programando o administrando máquinas virtuales, necesitas la certeza absoluta de que tu entorno de escritorio no se va a congelar a mitad de una tarea.

  • Cuándo sí vale la pena: Si tienes una computadora con una configuración estándar (una sola tarjeta gráfica y uno o dos monitores) y buscas iniciarte en Linux con el respaldo de una comunidad enorme, años de soporte LTS y un consumo de RAM muy contenido de 1.5 GiB en reposo.
  • Cuándo conviene evaluar alternativas: Si trabajas con configuraciones de hardware híbridas (doble GPU activa, conexión de pantallas en caliente) o dependes de cargas intensivas de virtualización y multitarea donde en tu hardware específico aparezcan cierres en la sesión de Wayland.

Preguntas frecuentes sobre Ubuntu 26.04.1 LTS

¿Cuánta memoria RAM consume Ubuntu 26.04.1 LTS recién instalado?

En mis pruebas sobre hardware real con el escritorio GNOME 50, el sistema recién iniciado consumió aproximadamente 1.5 GiB de memoria RAM en reposo. A pesar de que la imagen ISO de instalación pesa 5.9 GB, el uso de memoria en ejecución es ligero y deja amplio margen para trabajar.

¿Cómo solucionar el error NVIDIA 32-bit libraries not found en Steam para Ubuntu?

Debes habilitar la arquitectura de 32 bits ejecutando sudo dpkg --add-architecture i386 seguido de sudo apt update e instalar las bibliotecas de 32 bits correspondientes a tu versión del controlador NVIDIA. Tras completar la instalación, es fundamental reiniciar el equipo para que los cambios surtan efecto en Steam y Proton.

¿Ubuntu 26.04.1 LTS instala los controladores de NVIDIA automáticamente?

Sí, durante la prueba con una tarjeta GeForce GTX 1660 Super, el sistema configuró el controlador propietario (versión 595.99.02) desde el primer inicio sin configuración manual. Puedes verificar que tu gráfica esté activa ejecutando el comando nvidia-smi en la terminal.

¿Qué son las particiones loop que aparecen con lsblk en Ubuntu?

Los dispositivos loop no son discos físicos ni errores de particionado, sino unidades virtuales de solo lectura donde se montan los paquetes aislados del sistema Snap. Cada aplicación empaquetada en este formato utiliza su propio punto de montaje para operar de forma independiente.

¿Funciona bien Ubuntu con dos tarjetas gráficas y tres monitores?

El sistema detecta ambas GPU (NVIDIA dedicada y AMD integrada) y permite usar tres monitores simultáneamente si inicias el equipo con todas las pantallas encendidas. Sin embargo, al conectar un monitor portátil en caliente a la gráfica integrada, fue necesario reiniciar para que lo reconociera correctamente.

¿Es mejor usar Ubuntu 26.04.1 LTS o Fedora para programar y trabajar?

En equipos estándar ambos ofrecen todas las herramientas necesarias para desarrollo, pero en configuraciones complejas con múltiples monitores y máquinas virtuales en QEMU, Fedora mostró mayor estabilidad que Ubuntu en mi equipo de trabajo. Lo ideal es probar cuál responde mejor con tus periféricos y tarjetas gráficas.

Lo mejor de Linux es poder elegir: cuéntame tu experiencia

La gran ventaja del ecosistema Linux es que ninguna distribución tiene que ser perfecta para todas las computadoras; somos nosotros quienes elegimos la herramienta que mejor se adapta a nuestro flujo de trabajo.

Si quieres ver las pruebas en vivo, pásate por el video completo en el canal de YouTube Human Technology y suscríbete para no perderte los próximos experimentos. También te invito a unirte a nuestra comunidad de Telegram para compartir configuraciones de servidores caseros, Linux y proyectos de hardware.